Edificio Conservador

Publicación

EL MERCURIO Domingo 29 de Enero de 2006

Conservadores, la modernización que falta

MARCELA SUÁREZ ALARCÓN

Este jueves, el Conservador de Bienes Raíces de Santiago presentó su nueva página web, la que permite, por ejemplo, pedir certificados y seguir el estado de un trámite a través de internet. Una muestra de avance y mejoría que reconocen todos.

Sin embargo, la situación de los conservadores a nivel nacional es completamente desigual. Cada uno atiende a su pinta, desde el punto de vista de la calidad de servicio al cliente.

En ciudades importantes, como por ejemplo Concepción, hay que apersonarse para el más mínimo trámite, no tiene servicios a través de internet, y apenas tiene un correo "hotmail".

No se trata sólo de tecnología. La situación de los conservadores de bienes raíces, CBR, preocupa. Que el sistema es caro y lento fue la principal crítica de un lapidario informe que la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) publicó en 2004.

El estudio estimó que la burocracia de los CBR representaba un costo promedio de 0,5% de la inversión. También denunció la excesiva demora de ciertos trámites, hasta 26 días cuando lo óptimo podrían ser nueve.

También se sumó a las críticas el ministro Eyzaguirre en un posterior encuentro de Enade.

Algunos sí, otros no

Desde entonces, algo de agua ha corrido bajo el puente y todo parece indicar que este año habrá cambios.

Hay un proceso de modernización tecnológica en marcha, cuya máxima expresión la conoceríamos en octubre, cuando casi la mitad de los conservadores del país ofrezcan servicios en línea (ver segundo tema).

Pero el mayor empujón debería venir desde la Corte Suprema y de las nuevas autoridades de Justicia.

Las críticas persisten, pero han bajado el tono. En la Cámara Chilena de la Construcción, reconocen mejoras. Otto Kunz, su presidente, señala que están "expectantes de que se materialicen las iniciativas que los mismos conservadores anunciaron".

Vicente Domínguez, director ejecutivo de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios, admite mejoras especialmente en Santiago, pero opina: "Si las empresas de electricidad y agua potable están reguladas, y deben cumplir planes de desarrollo e inversiones, los conservadores también deberían estarlo. Debería ser obligatorio, no voluntario como es hoy. Podrían introducirse elementos de competencia para mejorar la gestión".

En rigor, la responsabilidad no es sólo de los conservadores, porque hay cambios que no dependen de ellos, por ejemplo, aún no pueden utilizar la firma electrónica en sus documentos (disponible en Chile desde 2002). Ésta agilizaría enormemente la labor de los conservadores que sí están sintonizados con la modernidad.

En Chile, la institución del conservador, que otorga seguridad y certeza jurídica a los títulos y transacciones de bienes raíces, la creó el bueno de don Andrés Bello en el Código Civil, en 1855. Actualmente hay unos 130 en todo el país.

El Presidente de la República lo nombra de una terna propuesta por la Corte de Apelaciones. Hasta 1995 se trataba de un cargo vitalicio; después de esa fecha, quienes asuman como tales, deben retirarse a los 75 años.

Es en la práctica un ministro de fe, un particular que actúa como auxiliar de la Justicia y responde por sus actos ante el Poder Judicial.

No recibe remuneración ni dineros públicos, pero la totalidad de los ingresos van directo a su pecunio personal.

La pregunta es si el Conservador de Bienes Raíces como institución necesita una reforma de fondo, con un cambio legislativo sustancial, o basta con cambios menores, especialmente operativos y tecnológicos.

El abogado y profesor de Derecho de la U. de Chile y autor del ensayo recién publicado "Código Civil 1855-2005, evolución y proyecciones", explica: "El Conservador de Bienes Raíces significó un avance monumental en cuanto a la seguridad jurídica y publicidad de la propiedad inmobiliaria en Chile. Cualquier modificación debe ser progresiva y sobre la base de estudios acabados. Personalmente soy partidario de aplicar algunas medidas correctivas y luego analizar si es necesario un cambio mayor".

La principal medida correctiva que él sugiere y que los conservadores pro modernización ya la están aplicando es la implementación del folio real. En síntesis, ello implica que el registro se base en la individualización de la propiedad, no de quien compra, como se hace en el folio personal que se aplica legalmente en Chile.

En simples palabras, hoy cuando el conservador estudia un título debe comenzar a reconstruir la historia a partir de quienes compraron, en varios registros y libros.
En cambio con el folio real, basta consultar una ficha para saber todo el historial de la propiedad, como ocurre, por ejemplo, con los autos.

Mauricio Tapia menciona además como medidas necesarias el uso de coordenadas GPS para señalar los deslindes de predios rurales (hoy, hasta un cerro o un peumo sirven para fijarlos) y una mayor coordinación para que la información que maneja el conservador e Impuestos Internos sea la misma.

Los conservadores agrupados entienden que urge modernizarse aunque no están por la reforma total. "El sistema registral chileno es uno de los más certeros y seguros del mundo. Prácticamente no tenemos demandas. Podemos modernizar el sistema, es un desafío vital hacerlo", señala Elías Mohor, conservador de Buín y Presidente de la Asociación de Notarios, Conservadores y Archiveros Judiciales de Chile.

Refuta la crítica de que en Chile podría aplicarse el modelo anglosajón: "En cualquier hotel o drugstore hay un notario que otorga escrituras y como la seguridad es feble, las personas tiene que contratar un seguro adicional. En Chile, responde el notario y el conservador".

Más allá de la mención del ministro Eyzaguirre lo cierto es que el saliente Gobierno no desarrolló grandes estudios ni alguna línea de trabajo especial para reformar los conservadores. En los ministerios de Hacienda y Economía, y en la Oficina de Modernización del Estado dicen no tener nada.

Firma y autoacordado

En el Ministerio de Justicia, Rodrigo Medina, jefe de la División Judicial, informa sobre tres iniciativas que implicarían cambios en esta actividad.

Por una parte, en marzo se tendrían los primeros resultados de un estudio sobre sus costos reales. Los resultados podrían implicar cambios -aumento o disminución- de los aranceles que rigen desde 1998.

Los aranceles también son centro de disputa. Por una parte, algunos los consideran caros y opinan que en muchos conservadores no se respeta, como también señalaba el informe de la Cámara. "La mayoría, sí lo hace", argumenta Mohor.

La segunda iniciativa gubernamental espera una respuesta. En noviembre de 2005, el Ministerio de Justicia sugirió a la Corte Suprema dictar un autoacordado para permitir la aplicación de la firma electrónica a conservadores, notarios y archiveros.
La firma electrónica permitiría, por ejemplo, que se pueda pedir un certificado por internet y recibirlo de inmediato, tal como ocurre hoy, por ejemplo, con el Servicio de Impuestos Internos. Hoy, en los conservadores más modernos se piden por internet, pero deben enviarse a domicilio por correo.

Una tercera iniciativa seguirá en estudio: el reglamento sobre uso de papel notarial, que busca evitar adulteraciones y falsificaciones.
En la Corte Suprema, el vocero, Miguel González, explica que en marzo habría un pronunciamiento al respecto.

El Pleno del máximo tribunal pidió a su Dirección de Estudios y al Departamento Informático de la Corporación Administrativa del Poder Judicial pronunciarse porque la idea sería extender el uso de la firma electrónica a los tribunales.

Sin embargo, no es lo único que puede hacer la Suprema. En rigor, como confirman los conservadores, todas las modificaciones operacionales que mejorarían su labor, como la implementación del folio real, la obligatoriedad de cumplir con estándares de calidad de servicios, horarios, plazos, firma electrónica, etc. no necesitan un cambio de múltiples cuerpos legales que debería pasar por el Parlamento (viaje que casi nunca es corto). Bastaría con que la Corte Suprema dicte un autoacordado, un procedimiento rápido y expedito.

Santiago, el más grande del país

El Conservador de Bienes Raíces de Santiago es uno de los que lidera la modernización. En este conservador, que atiende a 26 comunas, se realizan entre 80 mil y 90 mil inscripciones al año y lo visitan unas 2 mil personas al día. Luis Maldonado, Conservador de Registro de Propiedad, refuta las críticas sobre demoras en los trámites: "Hemos mejorado los tiempos, pero no siempre se puede hacer el trabajo más rápido porque muchas veces el estudio de un título complejo implica mayor dedicación". Junto con las novedades de trámites en internet se han realizado mejoras en su edificio de Morandé 440, como sistemas de consulta automática y presencia de orientadores para el público.

Precios
Ministerio de Justicia analiza posibles cambios en los aranceles de los conservadores.


Domingo 29 de Enero de 2006
Lanzarán portal en internet de conservadores pro cambios
El próximo mes de marzo debutaría en internet el portal informativo de la Sociedad de Servicios Registrales, que reúne hasta ahora a 43 conservadores de bienes raíces del país.
Esta sociedad fue formada en noviembre de 2005 por los conservadores que integran la Corporación Chilena de Derecho Registral (un brazo de la Asociación de Notarios, Conservadores y Archiveros Judiciales de Chile), con el fin de "planificar, desarrollar, ejecutar y asesorar a sus accionistas en proyectos en tecnologías de la información".
En marzo se presentará un portal con la información básica de los corredores que están participando en la iniciativa, muchos de los cuales ya ofrecen servicios en línea. Aún no se define el nombre del dominio.
Edmundo Rojas, conservador de Bienes Raíces de Santiago-Registro Hipotecas y presidente de la corporación, señala que en octubre el sistema ya debería estar funcionando en su totalidad.
Ello implica que a través de una misma página web se podrán realizar múltiples trámites de todos los conservadores y notarios que participan en la iniciativa. Si para entonces la Suprema aprueba el uso de la firma electrónica, será posible recibir documentos al instante.
Sin costo adicional
Aclara que la operación de este sistema de tramitación en línea no tendrá ningún costo adicional para los usuarios. Es decir, certificados y copias tendrán el mismo precio en internet y en la ventanilla.
Desde el punto de vista de los usuarios, lo saludable sería que más conservadores se integraran a esta iniciativa voluntaria. "Pensamos que una vez que esté en marcha, se incorporarán los demás", dice Edmundo Rojas.

Entre los que están figuran Santiago, Antofagasta, La Serena, Viña del Mar, Rancagua, Chillán, Puerto Montt y localidades como Buin y Los Lagos (lo que demuestra que no sólo los grandes pueden costear los cambios y la tecnología).

Faltan conservadores tan importantes como Valparaíso y Concepción.

Para los conservadores participar en esta sociedad anónima implica pagar $ 500.000.

Para hacer trámites o saber más es recomendable visitar las siguientes páginas: la del Conservador de Santiago, www.conservador.cl; de la asociación que los reúne: www.notariosyconservadores.cl, y de la Corporación Chilena de Derecho Registral, www.conservadores.cl. El estudio Fundamenta 16 de la Cámara está en www.cchc.cl.
   
 
  Si aún no tiene su clave de acceso, haga click aquí.