El Papel Social De Los Notarios

El 23 de junio del presente año, el columnista del diario El Mercurio, Francisco José Covarrubias realizó una publicación donde denuncia, entre otras cosas, la supuesta “indignidad” que sufren lo usuarios que asisten a las notarías cuando requieren del servicio.

Sin embargo, Abdallah Fernández, Notario y Conservador de Bienes Raíces de Chile Chico, respondió a esta crítica destacando que ellos, como notarios de sectores rurales, tienen también un fuerte rol social, que se cumple “en muchos lugares donde incluso el Estado raramente llega”.

Llama la atención que el columnista “acredite” sus críticas citando argumentos del informe de la Fiscalía Nacional Económica (FNE) obviando de la misma investigación, que la ciudadanía evalúa a los notarios con nota 6.0 (5,97). Según Abdallah Fernández, la positiva percepción de los usuarios “se explica por la seguridad jurídica que sienten las personas al realizar un trámite en notaría. Hay muchos trámites que, aunque no se requieren legalmente, la gente prefiere realizarlos frente a un notarios”.

La realidad que existe en la zona austral, como en la mayoría de las notarías rurales a lo largo del país, es que muchos habitantes viven en lugares aislados y de difícil acceso, “por lo que se cumple un rol importante y apreciado por la comunidad”. Según señala el Conservador de Bienes Raíces y Notario de Chile Chico, además de cumplir con las labores propias del oficio, realizan labores tales como asesores judiciales, orientadores, configuradores de instrumentos jurídicos, especialmente para la población de escasos recursos, En muchas ocasiones deben recorrer los alrededores para cumplir con su función pública y ser “notarios itinerantes”, un ejemplo de esto es el caso de un lugareño que vive solo a orillas del lago General Carrera, “a mí me toca viajar en lancha junto a carabineros para renovar sus documentos, ya que solo de esa manera él puede cobrar su pensión solidaria”recordó Abdallah Fernández.

Lo anterior, refuerza un aspecto que el señor Covarrubias no menciona: los notarios son quienes velan por la veracidad del contenido de los documentos que la gente firma e inciden en la configuración de ellos, “creo representar a cientos de notarios de todo Chile al pedir que cuando se hable de nuestra labor, se destaque también el papel social que cumplimos en muchos lugares donde incluso el Estado raramente llega”, concluyó en la respuesta a la columna de opinión, el Notario y Conservador de Bienes Raíces de Chile Chico.

Leer más

Entérate de las restricciones de las herencias

En algunos países, una persona puede dejar escrito que, al fallecer, sus posesiones queden en poder de una amiga, un empleado o incluso un animal. Un caso notable fue uno ocurrido en Italia hace unos años, en que María Assunta le dejó más de US$ 13 millones a su gato Tommasino. No obstante, como las leyes de ese país no permiten que el dinero pase directamente a la mascota, sus bienes quedaron en poder de una enfermera que asistía a la millonaria, para que los administrara y cuidara al felino.

En Chile no existe libertad absoluta para redactar un testamento. Según precisa el abogado Juan Carlos Cárdenas, jefe del área de consultas de LegalChile, el testamento es un suceso complejo de disposición y declaración. El Código Civil lo define como un acto más o menos solemne, que le permite a una persona disponer de todos o de parte de sus bienes y que produce efectos después de su muerte.

Solemne : se otorga por escritura pública y ante testigos. Si es cerrado o secreto, estos no toman conocimiento de su contenido. En caso de ser abierto o público , en cambio, ellos conocen la última voluntad del testador de boca del notario que lo lee en voz alta. Una vez que se ha otorgado, el funcionario debe informarlo al Registro Nacional de Testamentos, administrado por el Registro Civil.

Menos solemne : se concede bajo circunstancias calificadas como de peligro inminente de la vida del testador (verbal), en guerras (militar) y en alta mar a bordo de un buque de guerra chileno (marítimo). En estos casos hará las veces de ministro de fe un oficial, el comandante del barco o un capellán. Incluso el médico puede recibir el testamento de un herido en combate.

Este documento, observa Cárdenas, es esencialmente revocable, de modo que será válido el último que haya otorgado el testador. Asimismo, “la facultad de testar es indelegable”, según el artículo 1.004 del Código Civil.

Pueden hacerlo los púberes, -mujeres mayores de 12 años de edad y varones mayores de 14- y quienes se hallen en su pleno juicio. El abogado señala que, en general, cualquiera que sea capaz de expresar claramente su voluntad puede realizar este acto. No obstante, esta facultad está limitada por los derechos que la ley reconoce para los llamados “herederos forzosos”, cuya porción está garantizada. Esta corresponde a la “mitad legitimaria”, o sea, el 50% de las posesiones que el testador está obligado a respetar y no puede modificar a su arbitrio. Esos son los hijos, el cónyuge y los ascendientes en su grado más próximo.

Por ejemplo, si la sucesión está compuesta por cónyuge sobreviviente e hijos, de la mitad legitimaria el primero recibirá el doble de la porción que le correspondería a cada hijo. Estos últimos siempre heredan en partes iguales. Si no los hay, el cónyuge hereda conjuntamente con los ascendientes más próximos del difunto y las posesiones se dividen en tres partes, de las cuales dos son para él. A falta de ambas partes, reciben los bienes los ascendientes más próximos. Puntualiza que en virtud de la Ley 20.830, que creó el Acuerdo de Unión Civil, el conviviente civil goza de los mismos derechos que el cónyuge y es considerado “asignatario forzoso”.

Los hermanos

Si al fallecer el testador no existe ninguna de estas personas, heredarían sus hermanos. A falta de estos, sus tíos, y si tampoco los hay, los primos. Cárdenas dice que esto tiene un impacto en el impuesto a las herencias y donaciones, ya que mientras más lejano el parentesco, más impuesto paga el beneficiario.

Si ocurriera el caso en que una persona desea dejar un testamento, pero no tiene herederos forzosos, tíos ni primos, podrá heredar la totalidad de su patrimonio a la persona, natural o jurídica, que estime conveniente. Si al fallecer una persona nadie concurre a la herencia alegando un justo título, el fisco hereda los bienes del difunto.

Una vez que se ha cumplido el orden establecido, el testador puede favorecer la situación patrimonial de alguno de sus herederos forzosos dejándole además la cuarta parte de sus bienes (“cuarta de mejoras”). Al mismo tiempo, el otro 25% restante se considera de “libre disposición”, lo que significa que es posible dejársela a cualquier persona.

El abogado resume que la libertad de testar es absoluta respecto de la cuarta de libre disposición; limitada, si se trata de la de mejoras, y absolutamente restringida en la mitad legitimaria.

Leer más

Qué hacer si la institución financiera no alzó la hipoteca

Cada vez que una persona pide un crédito para comprar una vivienda o un vehículo, la institución que otorga el dinero deja el bien en garantía (hipoteca o prenda, respectivamente).

En enero de 2016 entró en vigencia la Ley 20.855, que entre otros aspectos obliga a las entidades financieras a tramitar y pagar los costos de alzamientos de prendas e hipotecas, una vez que el usuario salde su crédito. Antes el trámite era de cargo de este último. Según precisan en el Sernac, desde entonces se registra un cumplimiento del número de alzamientos de hipotecas de 237% y de prendas de 150% por sobre lo comprometido.

Otra exigencia de la ley es que las empresas deben ingresar al Conservador de Bienes Raíces la escritura de alzamiento en un plazo máximo de 45 días corridos tras el pago de la última cuota del crédito. Una vez cumplido este trámite, el organismo tiene un máximo de 30 días para informar al consumidor.

El sentido de constituir estas garantías para propiedades y vehículos, señalan en el Sernac, es limitar la posibilidad de vender el bien, puesto que nadie compra una casa con hipoteca ni un auto con una prenda. Tampoco sería recomendable hacerlo, ya que ese bien estaría aún garantizando el pago de la obligación pendiente del vendedor. Por tanto, si este último no pagara su crédito, la entidad financiera podría rematarlo.

Por ello es necesario alzar las garantías con el fin de disponer del bien libremente. Para alzar la prenda y la hipoteca deben realizarse los mismos trámites que para su constitución: inscribirse en el Conservador de Bienes Raíces respectivo o en el Registro de Prendas Sin Desplazamiento, según corresponda.

En el Sernac advierten que si la institución financiera que otorgó el crédito hipotecario se niega a efectuar el alzamiento de su hipoteca una vez que se pagó la deuda es posible denunciar el hecho ante el JPL respectivo, pudiendo aplicarse una multa de hasta 750 UTM, sin perjuicio de la posibilidad de solicitar las sanciones e indemnizaciones que correspondan de acuerdo a la Ley del Consumidor.

Para el caso de las prendas, se puede solicitar judicialmente el alzamiento, y también es posible pedir sanciones e indemnizaciones ante el JPL, donde la multa puede llegar hasta las 50 UTM.

Fuente: El Mercurio

Leer más