Hoy se tramita un proyecto de Ley que aborda, entre otros temas, la relevancia que tiene la presencialidad de trámites notariales tan importantes como son aquellas que atañen a los actos de familia. Quisiera abordar el tema, dando a conocer una situación que me correspondió enfrentar hace unos días como Ministro de Fe en la comuna de La Florida.

 

Un sujeto se presentó como el padre de dos menores de edad, una de tres y otra de un año. Su intención era solicitar la autorización notarial que le permitiera viajar con las niñas fuera del país con destino a Buenos Aires. Sobre mi escritorio tuve a la vista la supuesta Cédula de Identidad, C.I., del individuo que veía en el mesón, con una actitud siempre tensa e intranquila. La firma de su C.I. era parecida a la del documento que acababa de pedir, sin embargo, no era idéntica y esa fue la primera señal de algo anómalo.

 

La constatación de la falsa identidad del sujeto quedó corroborada, cuando verifiqué mediante un dispositivo especial que ambas huellas digitales, la del C.I. y la de la solicitud de autorización no eran las mismas. Es decir, el hombre que se encontraba en la notaría no era el padre de las dos niñas. Increpé al sujeto, pero éste huyo en cuestión de segundos. Su rostro, eso sí, quedó
grabado en las cámaras de seguridad destinadas a registrar todo cuanto acontece en el oficio.

 

Dada la gravedad de este episodio, puse los antecedentes en conocimiento de la PDI, organismo a cargo de supervisar la salida de menores en los terminales aéreos y pasos fronterizos. Además, interpuse una denuncia ante Carabineros. No obstante, la gravedad del caso se vió acrecentada por otro hecho: el verdadero progenitor se encuentra, en la actualidad, prófugo de la justicia y, quien estuvo en la notaría, resultó ser un cómplice suyo en el frustrado intento por sacar a menores de edad del país, de manera ilegal.

 

Gracias a la intervención oportuna, que fue posible realizar porque se detectó un hecho irregular in situ, ambas niñas no corren el riesgo que un padre inescrupuloso las aleje de su país vulnerando todos sus derechos. Quizás, casos como éste puedan considerarse, también, en la discusión parlamentaria sobre la importancia que tiene la presencialidad en los actos notariales.

 

Jaime Bernales
Notario de La Florida