En Chile se otorgan más de 200.000 créditos hipotecarios al año, con tasas muy bajas, lo que permite a muchas personas acceder a dicho crédito. Las tasas de interés se asocian al riesgo que en este caso es muy bajo, dada la seguridad que genera a las entidades bancarias y financieras la labor notarial y registral en cuanto a la constitución, seguridad y debido resguardo de las garantías hipotecarias.

 

En países vecinos, por ejemplo, cerca de 10 de cada 100 propiedades se adquiere con crédito hipotecario, en Chile 80 de cada 100. Todo esto se traduce en un beneficio de la mayor importancia para que los chilenos adquieran, en condiciones financieras muy razonables y ventajosas, su vivienda propia.

 

Los créditos no inmobiliarios o de consumo, en tanto, funcionan en base a la garantía que entrega el notario, al intervenir, bajo su total su responsabilidad, en la autorización de los documentos que respaldan y posibilitan el crédito.

 

En el proceso de otorgamiento de los créditos hipotecarios, el sistema notarial y registral es el que da la debida seguridad y certeza necesarias para su correcto funcionamiento.